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Compartir información. Empezar en BIM para terminar en CAD

Alfa y Omega. Primera y última letra del alfabeto griego, el comienzo y el fin, el primero y el último. Así me siento muchas veces. Tras tener un proyecto ya definido (muchas veces ni eso), todo comienza con un presupuesto y una vez construido, habrá un mantenimiento/gestión.

 

Recientemente se publicó una píldora que giraba en torno a los problemas de usabilidad de los modelos de diseño durante la fase de construcción. En esta píldora trataremos de abordar, muy por encima (porque estos temas dan para mucho), la gestión y uso de la información antes y después de la construcción.

 

Compartir la información

Es un hecho indiscutible que muchos proyectos ya se están realizando con metodología BIM (o al menos se desarrollan modelos BIM).

 

Y, a pesar de ello, a la hora de licitar una obra, la documentación que le suele llegar a constructoras y subcontratas para analizar la licitación y preparar la oferta suelen ser PDFs, DWGs y Excels generados por los distintos software de mediciones. Bastantes veces también disponen del BC3 de proyecto. A las subcontratas rara vez nos llegan IFCs y cuando lo envían suelen ser solo de arquitectura. Un tanto por ciento despreciable y nada significativo (<1%) se corresponde con el envío de nativos. En mi entorno es así. Ya llevo varios años, muchas obras estudiadas y varias adjudicadas. Mejor o peor, algo sé del tema.

 

Como decían en este episodio de Comunicarq: “yo tengo que jugar la partida con las cartas que me han repartido”. ¿Pero por qué tiene que ser ésto así? ¿Por qué limitar el acceso a la información al resto de los agentes? BIM es colaboración, y resalto: no solo en la fase de proyecto. Lo proyectado hay que construirlo y el acceso a toda la información disponible mejora el estudio y análisis de la licitación.

Cuando las constructoras están estudiando una obra para dar precio, envían a las subcontratas la documentación expuesta anteriormente para que oferten los capítulos de su competencia. Muchas veces, para agilizar la redacción de la oferta, las mismas constructoras filtran la información y envían a los instaladores solo las mediciones y planos que les afectan. ¿Por qué no enviar toda la información de la que se dispone? Ya no necesitamos gastar tinta y folios en imprimir ni espacios físicos para guardar expedientes; tan solo necesitamos compartir unos megabytes de información.

 

Entiendo que al instalador de clima no le afecta el estudio geotécnico, y el de incendios no necesita saber si el acabado de suelo es de gres o de tarima. Pero, ¿Puede existir información que, no afectando de forma directa al instalador, permitiera mejorar su entendimiento del proceso y mejorar la consistencia y definición de su presupuesto? Veamos algunos ejemplos.

  • Si un fontanero, para presupuestar su parte, recibe solo los planos y mediciones de fontanería, no sabrá a qué altura debe trabajar al no tener secciones.
  • Si un electricista, para presupuestar su parte, recibe solo los planos y mediciones de electricidad, no sabrá si las divisiones interiores son de ladrillo o cartón-yeso, y el precio de los registros de tomas (cajillos de los mecanismos) es sensiblemente distinto sea de un tipo o de otro.
  • Si un instalador de clima no sabe si el forjado es de hormigón o de madera, no sabrá el tipo de sujeción que tendrá que utilizar (tacos, grapas…)

Si el proyecto ha sido realizado en BIM, al menos debería existir un modelo; ese modelo contendrá más o menos información, información que, sea del tipo que sea, puede ser útil a oficios a los que a primera vista no afecta. ¿Por qué no permitir a todos los agentes el acceso a los modelos BIM? Ya cada uno decidirá si utiliza los DWG, PDFs o el modelo.

 

Y ojo, no digo que se envíe el nativo, ese que contiene todo el know-how que al proyectista tanto le ha costado alcanzar y alguien pueda aprovecharse de ello. Recordemos que existe el IFC, formato abierto, que independientemente de la calidad y forma en que haya sido modelado, puede ser fácilmente consumido, gracias al uso de visores gratuitos; que contiene geometría, contiene información y da igual el modelador BIM utilizado para realizar el proyecto: TODAS LAS HERRAMIENTAS DE MODELADO BIM PERMITEN GENERAR UN IFC. La calidad y la forma en la que lo hace cada modelador daría para otro debate, así como la forma en que ha sido modelado.

 

Al igual que depende de cada uno si imprime en papel, raya con rotuladores de colores o utiliza varias pantallas para analizar el proyecto, sería bueno que todos los agentes dispusieran del acceso a una información ya generada y que no supone esfuerzo ni coste añadido en un trabajo ya realizado.

 

Así que, por favor, desde aquí hago un humilde llamamiento a que se comparta información, del tipo que sea. Ni siquiera estoy pidiendo acceso a CDEs. Prefiero tener información de sobra a que me falte. No sería la primera vez que hemos supuesto en un sótano una altura “normal” y al llegar a la obra vemos que hay que alquilar una plataforma elevadora, gasto no contemplado cuando presupuestamos.

Y esto no es que lo piense solo yo, sino que se apoya en dos aspectos que promueve la serie de normas ISO 19650:

  • Por un lado, el cliente (o Adjudicador), debe proporcionar, durante la fase de presentación de ofertas, toda la información de referencia del edificio o infraestructura objeto del contrato, así como de su entorno y servicios afectados. Eso incluye los modelos BIM procedentes de la fase de diseño.
  • Y, por otro lado, los diferentes contratistas (posibles Adjudicatarios Principales) que vayan a presentar una oferta, deben contar con el soporte de sus subcontratas para ello, incluso en la elaboración del BEP, y eso implica facilitarles esa información de referencia de la que hablábamos antes. 

Empezar en BIM para terminar en CAD

Por otro lado, revisemos qué pasa con la información “as-built” que se entrega al final de la obra. Hay estudios que indican que un 95% de dicha información no vuelve a ser utilizada jamás. Son diferentes los motivos que provocan que esto ocurra, desde la fiabilidad de dicha información al formato de la misma.

 

Por ejemplo, desde hace bastante tiempo, se puede observar que una de las condiciones que imponen las constructoras para adjudicar las obras a las distintas subcontratas (sobre todo instaladores)  es la “Entrega de planos As Built”. Desconozco quién impone esta cláusula (si la propiedad al proyectista, si el proyectista a la constructora adjudicataria…) y también desconozco los motivos.

Ejemplos de partidas en las que se solicitan as-built en CAD
Ejemplos de partidas en las que se solicitan as-built en CAD

¿Qué lleva a imponer esta cláusula? Esperando que en los comentarios alguien que sepa más que yo nos aclare, desde el más absoluto desconocimiento expongo mis suposiciones:

  • Es un punto que añade un valor añadido a la constructora. La constructora facilita estos planos a la DF, lo cual supone “puntos positivos” para la adjudicación.
  • La “comodidad” de la DF de recibir los planos finales de obra. Es muy cómodo que alguien realice parte de tu trabajo, pero ¿confiarías tu responsabilidad al trabajo realizado por gente de fuera de tu equipo?
  • Los instaladores son los que mejor conocen la obra ya que la han ejecutado. 

¿Para qué se necesitan esos planos “as built”? ¿Qué uso se le va a dar? ¿Están estos instaladores preparados para ello? ¿Están coordinados con los del resto de disciplinas? ¿Cuentan las empresas instaladoras con un técnico entre sus filas con los suficientes conocimientos para desarrollar esa documentación? No conozco a ningún instalador que deje de instalar tubos y cables para ponerse a dibujar. Y digo dibujar porque la documentación que se pide es en CAD.

Uno, que ya lleva kilómetros de líneas dibujadas y algún que otro año en esto del BIM, de un simple vistazo es capaz de saber si un plano está hecho en CAD o no. Es hasta capaz de saber el software con el que ha sido hecho. Hasta las mediciones son capaces de delatar con qué programa ha sido realizado el modelo y obviamente la herramienta de mediciones utilizada.

 

Entre las muchas obras que analizo, ya de cierta envergadura, se ve a la legua las que están modeladas con BIM. Ni sé ni me importa si detrás hay codificación, si hay un CDE, los roles que han intervenido o el LOIN utilizado… Sé que esos planos están generados con un modelador BIM y teniendo esa certeza ¿Por qué no se proporciona un modelo? Ni soy auditor ni voy a cuestionar el modelado que me pudiera llegar. Que sí, que sé que hay mucho más detrás del “guardar como IFC” o “exportar a IFC”, pero si a mí y a otros compañeros nos llegaran esos modelos “en bruto”, podríamos comprobar diferencias con las mediciones, incoherencias, ahorrarnos errores y/o interpretaciones, etc.

 

Cuando uno ve ciertos proyectos sabe que el software utilizado no ha sido usado solo para generar la planimetría; seguro que el modelo contiene algún tipo de información, información que sea mejor o peor se va a perder al exportar a CAD. Durante el transcurso de la obra hay muchos cambios en todos los trabajos. En la parte eléctrica que es la que me compete, veo muchos flecos generando los planos as built en CAD, ya que al final termina siendo una mera representación gráfica 2D de la ubicación de los receptores. ¿Empezamos el diseño con BIM, proyectamos con BIM, realizamos la obra con BIM y los as built los pedimos en CAD? ¿De verdad vamos a fastidiar el arroz por la sal?

En un modelo BIM se podría introducir, desde la altura a la que han sido instalados los mecanismos hasta la marca y modelo de éstos (creedme que pese a que vengan definidos en la memoria de calidades se cambian más veces de las que uno imagina), el modelo de luminarias instaladas definitivamente, fecha de la puesta en marcha del grupo electrógeno, etc.

Conclusiones

¿Es mejor esto que propongo? Obviamente sí.

 

¿Mejora la calidad? Por supuesto. En la fase de Facility Management (FM, para los que como yo odian el inglés: la fase de mantenimiento, cuando se entrega el edificio y se pasa a gestionar instalaciones y recursos), el Facility Manager (el “mantenedor”) podría saber cuándo toca cambiar los filtros de las máquinas de clima, cuando toca revisión del grupo electrógeno o de qué marca y modelo es la baliza que se ha fundido y toca sustituir. Quizá esperar que un conserje actualmente sepa consultar todo eso sea excesivo, pero al final todos nos estamos formando continuamente y si tiene información de sobra podrá actuar mejor que si no la tiene.

 

¿Merece la pena? Personalmente creo que sí. Si un proyecto se ha trabajado y definido tanto, es una lástima que se pierda información en entregables CAD. Será entonces cuando podremos empezar a presumir de gemelos digitales.

 

Porque si bien es cierto que, como se dice, la información es el nuevo oro, no olvidemos que el objetivo sigue siendo que ese edificio o infraestructura que estamos desarrollando sea el mejor posible, y para ello, es importante compartir la información (la necesaria y de calidad), en vez de guardarla en el cajón.

 

No pretendo sentar cátedra ni imponer una verdad absoluta. Esta píldora ha sido resultado de una reflexión pública ante lo que veo y sufro todos los días, además de un llamamiento a compartir toda la información de la que se disponga para un bien común: construir mejor entre todos.

 

Obviamente lo aquí expuesto es lo percibido en los círculos en los que se mueve por éste que escribe, por lo que puede variar en otros círculos, pero la intención es generar debate, recibir alguna respuesta y compartir opiniones, que al final es lo que nos enriquece.

Autor

José Ángel Cánovas es Técnico Superior en Proyectos de Edificación y Técnico Superior en Eficiencia Energética y Solar Térmica.

 

Actualmente desarrolla su actividad profesional estudiando licitaciones de instalaciones eléctricas, telecomunicaciones y especiales, delineando y modelando, calculando instalaciones y elaborando mediciones y presupuestos.

 

Junto a Javier Sánchez-Matamoros y Marco A. Pizarro co-presenta BIMpodcast.

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Comentarios: 1
  • #1

    ElvisRojas (martes, 04 junio 2024 21:52)

    Interesante artículo José. Estoy de acuerdo contigo plenamente. Si la información está disponible ésta debería ser proporcionada para que los participantes desarrollemos el trabajo de mejor manera. Lo que sí, es recomendable que se encuentre muy bien ordenada. Tener un mar de información puede ser contraproducente.
    Por otro lado, si ya trabajamos un proyecto en BIM; no hay sentido en que una vez construido éste, el entregable principal sea un plano as-built.