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Integrated Project Delivery

La inclusión de las nuevas tecnologías en el sector de la construcción, así como la falta de una gestión eficiente en el control del coste y plazo, están provocando que haya una revisión interesante sobre los modelos de contratación que se aplican en España mayoritariamente hasta la fecha. La necesidad de una definición del producto completa desde la fase de planificación, así como un coste que se ajuste al presupuesto objetivo, sin desviaciones ni sobrecostes, ha puesto en valor el modelo americano de contratación denominado “Integrated Project Delivery” (IPD).

 

En España el modelo se ha aplicado con éxito contrastable en una óptima relación calidad/precio de la obra ejecutada, así como un ahorro de plazos superior al 50% al compararlo con Proyectos similares desarrollados con métodos de gestión tradicionales en el Nuevo Centro de Formación y Sede de la Fundación Laboral de la Construcción en Valladolid. Las particularidades del modelo de contratación “IPD” puro se han adecuado a la legislación española y al contexto del cliente, introduciendo variables locales y manteniendo en más de un 70% del espíritu de gestión de colaborativa de Proyectos de construcción.

Las claves del IPD

Los principios del IPD se formalizan mediante un “Contrato multiparte” en el que se integran los principales agentes del Proyecto. En su aplicación más común se incorpora a la propiedad, el Arquitecto y Contratista permitiendo una colaboración efectiva desde la fase inicial de diseño hasta la entrega del activo.

 

Partiendo de una Matriz de Trazabilidad de Requisitos del Promotor donde, entre otros aspectos, se detallan los requerimientos de diseño previos a la conceptualización del Arquitecto, las Partes determinan el Target Cost que servirá de límite en la gestión diaria del contrato. Dicho Target Cost, a no ser superado en ninguna de las fases del contrato, es desarrollado por el personal del Contratista sobre los diseños que constantemente genera el personal del Arquitecto. El Proyecto para construir queda finalmente valorado con marcas y muestras específicas, así como propuestas de subContratistas pre-adjudicados dejando poco margen a la interpretación en fase de construcción.

 

Asimismo, la definición de los Objetivos del Proyecto, por parte del Promotor y de una Matriz Integrada de Responsabilidades, donde se especifican los Trabajos que deben realizar cada una de las partes, permiten organizar los hitos parciales del Proyecto para ajustarse al Plazo Objetivo.

Figura 1. Principales diferencias en la organización de un proyecto desarrollado bajo metodología IPD
Figura 1. Principales diferencias en la organización de un proyecto desarrollado bajo metodología IPD

El día a día

Las Partes del Contrato, con personalidad jurídica independiente, delegan la gestión diaria en el “Personal Clave”, donde figuran las personas físicas que integrarán los órganos más relevantes del contrato sin valoración de qué Parte paga su nómina. La gestión del contrato se articula a través de una Comisión Ejecutiva y un Equipo de Gestión Integrada del Proyecto. La primera será la encargada de tomar las decisiones pertinentes para planificar y administrar el contrato de tal manera que permita a las Partes alcanzar los Objetivos del Proyecto. El Equipo de Gestión Integrada será el encargado de la gestión diaria del Proyecto, incluyendo la planificación y coordinación de las actividades requeridas, de una manera colaborativa e integrada. Ambas figuras están compuestas por un miembro de cada una de las Partes que deberán tomar las decisiones de manera unánime.

 

Las Partes del contrato gestionan el desarrollo del Proyecto y la ejecución de la construcción contra los sucesivos diseños aprobados en primera instancia y la continua observación de la Matriz de Trazabilidad de Requisitos que garantiza que las obras cumplirán lo requerido inicialmente por el Promotor. En caso de discrepancia en el Equipo Integrado el asunto será remitido a la Comisión Ejecutiva que elevará la disputa a un Comité de Resolución de Conflictos que tratará la cuestión según las directrices acordadas en contrato.

Integracion IPD-BIM

Los contratos IPD nos permiten integrar de una manera más eficaz la metodología BIM, ya que tanto el Arquitecto como el Contratista trabajan de manera conjunta y colaborativa desde fases iniciales del Proyecto. En otro tipo de contratos, el comienzo de la fase ejecutiva suele suponer un obstáculo en el flujo del Proyecto con la transferencia del modelo entre el Arquitecto y el Contratista. Sin embargo, la redacción de un único BEP, como documento adjunto al contrato IPD, ayuda a determinar el procedimiento de trabajo durante todo el Ciclo de Vida del Proyecto, integrando a todos los agentes implicados, los sistemas de información y los softwares.

La ingeniería de valor aportada tanto por el Arquitecto como por el Contratista durante la fase de planificación y diseño supone que el modelo ejecutivo contenga un número elevado de requerimientos de información, muchas veces ya con la información de proveedores.

Autores

Miguel Tapia Gordon, Project Executive

Cristina Moretón Villagrá, Project Manager

Covadonga Noblejas Pañeda, Deputy Project Manager

Xavier Segura Andrés, Fit-Out Manager

 

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Comentarios: 1
  • #1

    William Bustamante (miércoles, 13 marzo 2019 12:49)

    Sería interesante indicarlo que significan los acrónimos o letras P,D,C, en los gráficos de la figura 1.
    Saludos
    William Bustamante