Gloria Para - Coordinadora de SENER BIM Office

Gloria Para es Arquitecta y BIM Manager  y actualmente es la Coordinadora de SENER BIM Office
Gloria Para es Arquitecta y BIM Manager y actualmente es la Coordinadora de SENER BIM Office

 BS. Gloria, como responsable BIM de SENER puedes decirnos ¿Cuándo decide la empresa utilizar la metodología BIM para sus proyectos?

 

Creo que no hubo un momento exacto en el que se decidió utilizar la metodología BIM como tal. La colaboración entre especialistas de diferentes campos, la optimización de procesos, la automatización de trabajos, o evitar duplicidades de información, son aspectos que forman parte de la cultura de trabajo de SENER desde hace muchos años.

SENER está compuesta por varias áreas de negocio en las que ya se utilizaba esta metodología. En el área naval, SENER desarrolló un software llamado FORAN con el que se diseñan, fabrican y mantienen barcos, haciendo un seguimiento del ‘activo’ durante todo su ciclo de vida. El uso de este software está mundialmente extendido y acaba de cumplir 50 años. En el área de energía y procesos, SENER ha utilizado programas de modelado tridimensional asociado a bases de datos desde los años 60, consiguiendo así, que todos los proyectistas pudieran volcar su diseño sobre una maqueta virtual compartida, y con ello, coordinarse, detectar interferencias, hacer revisiones de diseño, incluso obtener mediciones y planos. En el área aeroespacial, hace muchos años que SENER utiliza programas de modelado paramétrico que permiten controlar el diseño desde el concepto ‘parámetro’. El área de arquitectura y obra civil  fue el último en adoptar esta metodología de trabajo, que alguien llamó BIM.

 

En 2006, Ramón González Márquez, que por aquel entonces trabajaba en SENER, convenció a uno de nuestros jefes para comprar la primera licencia de un software BIM. Ramón intuía que un programa en el que podían participar varias personas a la vez, construyendo un edificio virtual traería cosas buenas a SENER, como empresa de ingeniería multidisciplinar.

 

En 2007, nos lanzamos sin miedo a desarrollar el proyecto de Estructuras de la estación de la Sagrera de Barcelona con aquel software. A pesar de nuestro entorno, el cambio de roles y metodología sobre un equipo habituado a trabajar con un ‘método clásico’ fue complicado. A esto se sumaba que nadie entendía por qué nos habíamos embarcado en esa aventura, ni el cliente, ni otras empresas que participaban en el proyecto, a veces ni siquiera nosotros. Pero nos permitió acercarnos a una serie de conceptos con los que abrimos la puerta al BIM. 

 

BS. ¿Qué ventajas habéis encontrado en el uso de la metodología BIM?

 

Hacia dentro, esta metodología ha traído varias cosas buenas:

El BIM nos ha forzado a coordinarnos y organizarnos mejor, así como a generar procesos más participativos de trabajo, los cuales suelen despertar el interés en las personas implicadas.

Yo diría que, además, nos ha aportado un sistema más amigable de proyectar, gracias, principalmente, a la visualización de la pre-construcción virtual, la facilidad para la colaboración y la capacidad de automatización de producción de entregables, como los planos y las mediciones.

Por otro lado, en aquellos proyectos en los que hemos participado en la fase de construcción, hemos podido beneficiarnos de la reducción de conflictos en obra.

Hacia fuera, ahora SENER puede ofrecer un producto totalmente integrado, consistente y con valor añadido, ya que es útil para todo el ciclo de vida del activo. A esto se suma que el cliente puede participar de forma activa durante el proceso, ganando confianza en el trabajo que estamos haciendo. Por último, hemos podido ampliar horizontes en los servicios que podemos ofrecer. Cuanto más sabemos más productos innovadores se nos ocurren.

 

BS.  ¿Puedes decirnos las principales barreras encontradas para la implantación de BIM en SENER?

 

Por la filosofía de empresa de SENER, fue relativamente fácil descubrir el BIM y hacer algunos proyectos piloto. Las barreras las hemos encontrado en fase de expansión de la metodología, y han sido principalmente:

-          El BIM va más allá de la Herramienta. La implantación exigió tomar conciencia de que el BIM supone un cambio metodológico y organizativo, pues no es solamente un cambio de herramienta.

-          Miedo al cambio. La falta de confianza en unas herramientas que en los primeros años no utilizaba nadie, tampoco facilitaba la expansión de su uso dentro de la empresa.

-          Cambio hacia la cultura de trabajo colaborativo. Esto nos ha exigido poner el objetivo general por encima del particular y desarrollar habilidades de entendimiento entre compañeros de diferentes ciudades, incluso países. Es muy gratificante ver un equipo que sabe colaborar trabajando en BIM, pero conseguirlo supone un esfuerzo común.

-          El ritmo del negocio. El día a día de una empresa de ingeniería que se dedica a desarrollar proyectos de carácter internacional es muy cambiante. En estas circunstancias, conseguir el orden y el rigor que requiere el BIM no es inmediato. 

 

BS. ¿Qué diferencias encuentras entre los proyectos BIM que desarrolláis en España y los que tienen lugar en otros países?

 

      Esta pregunta es un poco complicada de responder, ya que cada país se encuentra en un nivel de implantación de BIM, a su vez dentro de cada país los clientes y las circunstancias son diferentes.

SENER tiene oficinas en diferentes países, que colaboran para hacer proyectos en cualquier lugar del mundo. Hemos descubierto que el nivel de conocimiento de BIM en el extranjero también es muy variado. Hemos tenido clientes y socios más familiarizados con el BIM, con los que es fácil colaborar, y otros con los que no lo es tanto. No obstante, yo diría que, a día de hoy, el aspecto humano del BIM, muy relacionado con la colaboración y la confianza, hace que nos resulte más sencillo trabajar en entornos afines.

Cuando se dan estas circunstancias, es habitual que nos ganemos la confianza del cliente, al cual muchas veces hemos tenido que formar en BIM, y darle apoyo en la toma de decisiones. Que el cliente sepa de BIM es importante pero, en mi opinión, para alcanzar el éxito es más importante establecer una relación de confianza con el cliente.

Por otro lado, en los últimos dos años, los pliegos de los concursos en España han dado un salto muy grande en exigencias BIM y a estas alturas vemos pliegos con requisitos similares a proyectos de Oriente Medio, EE UU, Australia o países nórdicos. 

 

BS. En vuestros proyectos BIM, ¿qué otros agentes están más dispuestos a utilizar BIM? 

 

Normalmente, los clientes privados suelen tener iniciativas propias para utilizar el BIM como herramienta de mejora de negocio.

Observamos que, al menos en el plano internacional, las constructoras están empezando a apreciar las ventajas del BIM.

Por otro lado, en nuestros proyectos buscamos socios y subcontratas que puedan trabajar en BIM. Cada vez nos encontramos más empresas con las que poder colaborar.

 

BS. Personalmente, ¿Cuándo fue tu primera toma de contacto con la metodología BIM? ¿Cómo fue tu proceso de formación?

 

Mi primera ‘toma de contacto’ con el BIM fue en el año 2007 con la estación de la Sagrera, yo estaba fuera del equipo, pero desde mi sitio se intuía que aquello era complicado. Por aquel entonces los arquitectos estábamos preocupados porque pensábamos que estas herramientas nos restarían capacidad de diseño.

En 2011, algunos de mis compañeros ya tenían un bagaje en estas herramientas. Yo estaba colaborando en un proyecto internacional e intenté hacer parte del mismo con software BIM. Para mí fue un descubrimiento. Me gustó especialmente que, mientras yo modelaba, una tabla de mediciones se iba rellenando. La verdad es que tiene algo de magia.  

A partir de ahí fui adquiriendo conocimientos a través de mis compañeros y de lecturas en internet. Estaba preocupada por liberar mi capacidad de diseño, pero a la vez descubrí su afección a la metodología de trabajo.

En 2013 me pidieron que me encargara de impulsar el BIM en mi sección. Me puse manos a la obra y unos meses más tarde me matriculé en la primera edición del Master MBM de Zigurat, lo cual, unido a la asignación de BIM Manager en diferentes proyectos internacionales industriales y civiles, me permitió asentar las ideas en las que hoy me baso para aportar valor como coordinadora de SENER BIM Office.